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GUIA METODOLÓGICA PARA LA PLANIFICACIÓN INTEGRAL

Autor: María del Pilar Dejo Aybar

Indice

Introducción

Visión del Desarrollo Integral

Modelo de Partida

Etapas del Diagnóstico Integral

Definición de objetivos y metas de desarrollo

La evaluación de resultados

Recomendaciones

INTRODUCCIÓN

Durante los últimos años, las instituciones gubernamentales y no gubernamentales relacionadas con las tareas del desarrollo sostenible, han venido realizando investigaciones y planes de acción "integral" sustentadas en la participación profesional multidisciplinaria. Así, sucede que es frecuente encontrar proyectos en los que, junto a los ingenieros agrónomos, forestales, zootecnistas o biólogos, participan antropólogos, sociólogos y economistas.

La razón para la conformación de los equipos multidisciplinarios, ha nacido de la necesidad de superar la visión y el tratamiento sectorial o parcial del especialista que, enfrentando a una realidad agraria compleja, en la que se entrecruzan factores de naturaleza física y sociocultural, se veía desbordado en sus posibilidades de comprensión. Ello ha obligado a la participación conjunta de especialistas de distintas áreas para tratar de abarcar el mayor número de factores que interactúan en un determinado contexto social y productivo.

Esta manera de afrontar las deficiencias del enfoque sectorial y especializado, si bien ha significado un avance en cuanto a la búsqueda de una nueva metodología interdisciplinaria de trabajo y de comprensión de la realidad, no ha logrado hasta el presente resultados satisfactorios por dos motivos que están muy relacionados:

  1. Uno primero, es que al ser la formación profesional hoy en día altamente especializada, acentúa una fuerte tendencia a visualizar los problemas desde un solo punto de vista. Ello trae como consecuencia que en las discusiones de trabajo de los equipos multidisciplinarios, los integrantes de los mismos tengan muchas dificultades para entenderse y llegar a ponerse de acuerdo en metodologías de trabajo que partan de una misma matriz conceptual.
  2. Derivado de lo anterior, el trabajo interdisciplinario no ha logrado ser tal. Sucede que para fines de la investigación, las más de las veces cada especialista del equipo multidisciplinario, sobre la base del objetivo general del estudio, elabora su propio esquema de investigación, sin tener muy en cuenta como sus variables y resultados del análisis, se deben interrelacionar con las variables y análisis de las otras disciplinas. Producto de esta situación, los estudios "interdisciplinarios" resultan ser una suma superpuesta de informes que corresponden a las distintas visiones de los profesionales que participan en el trabajo, pero de ninguna manera dan una visión de conjunto en la que se explique el flujo de relaciones (sean condicionantes o causales) entre las variables físico naturales y las variables sociales.

Visión del Desarrollo Integral

Como Desarrollo Integral, entendemos la realización de un conjunto de acciones destinadas a lograr mejoras en la calidad de vida de una población, sin perjudicar el proceso natural del medio ambiente. Es decir, busca el Desarrollo Sostenible.

Hablar de un conjunto de acciones para el Desarrollo Sostenible, significa tener la comprensión de que la realización de acciones y cumplimiento de los objetivos, que no son otros que los de tender a una mejora en los niveles de vida de la población, se potencian y son más efectivos cuando toman en cuenta el conjunto de la realidad en la que se inscriben. Esto significa una visión superior a aquella que se sustenta en diagnósticos y acciones de carácter sectorial que toman en cuenta sólo un aspecto de la realidad, lo cual, si bien en un primer momento puede incidir favorablemente en metas inmediatas, los objetivos principales a largo plazo se cumplen sólo a medias, ya que no se toman en cuenta una serie de posibles impactos o condiciones de diferente naturaleza, que influyen y/o son influenciados por el recurso que es objeto de las acciones de desarrollo.

Modelo de Partida

Para lograr una visión integral de una compleja realidad, se hace necesario entender a la misma como un sistema interrelacionado de variables físico-sociales. Es decir, debemos partir del supuesto de que los problemas de tipo socio-económico, no son ajenos a ciertas realidades de tipo geográfico, técnico o ambiental.

Sin embargo, al no ser posible captar la dinámica de la realidad total en una sola aproximación, se hace necesario desagregar ese gran sistema en sus componentes principales. Con este objeto, se propone a continuación el diseño de un sistema físico-social que se desagrega en cuatro subsistemas (ver esquema 1):

Subsistema 1 (Sb 1) : Recursos naturales

Subsistema 2 (Sb 2) : Recursos humanos

Subsistema 3 (Sb 3) : Recursos técnico productivos.

Subsistema 4 (Sb 4) : Relaciones socio-políticas.

ESQUEMA 1

LA RELACIÓN ENTRE EL MUNDO SOCIAL Y EL MUNDO NATURAL HAY QUE ENTENDERLA COMO UN SISTEMA

El Sistema es a la vez el Espacio de

Interrelación de los Subsistemas

Subssistema de

Recursos Naturales

Subsistema de

Recursos Humanos

La relación armónica u conflictiva entre los

diferentes subsistemas, repercute en una mejor

o peor calidad de vida

Subsistema de Recursos

Técnico Productivos

Subsistema de Recursos

Jurídicos y Normativos

El subsistema recursos naturales, hace referencia al conjunto del medio ambiente natural (incluido la fauna), que rodea y hace posible la vida ser humano, ya que del medio ambiente obtenemos el aire, el agua y los alimentos necesarios para nuestra existencia, así como los elementos minerales y materiales que posibilitan nuestro progreso tecnológico.

El subsistema recursos humanos, comprende al conjunto de habitantes que ocupan un espacio geográfico, y hace referencia a la calidad poblacional. Por un lado, nos interesan sus rasgos demográficos, como su estructura de sexo, de edades, índices de natalidad, fecundidad y mortalidad, población dependiente y población en edad de trabajar.Y por otro, su calidad de vida, como son el nivel de ingresos, el empleo, la salud, educación, vivienda.

El subsistema de recursos técnico-productivos, se refiere al conjunto de la estructura económica de que dispone una población para obtener sus bienes y satisfacer sus necesidades. Incluye el conjunto de los medios de producción, servicios económicos e infraestructura productiva.

En cuanto al subsistema de recursos jurídicos y normativos, éste hace referencia a la forma en que los habitantes de una determinada área están socialmente organizados, tanto para asumir la propiedad de los recursos naturales y de los medios de producción, como en la forma de distribuirse los bienes obtenidos. Incluye este subsistema las normas, leyes y costumbres sociales. Así como los mecanismos de organización y representación social y política.

Si bien cada uno de los subsistemas constituye en sí mismo una compleja unidad con su multiplicidad de factores, lo importante es llegar a entender como los diferentes subsistemas se interrelacionan constituyendo la unidad del sistema total. Sólo cuando se llega a determinar la forma en que se concatenan y condicionan los diferentes subsistemas entre sí, se puede decir que se ha logrado una visión integral del área en estudio. Lo que a su vez, permitirá la implementación de efectivos planes de desarrollo rural que redunden en un mejoramiento sostenible de la calidad de vida de la población, objetivo de todo plan.

Ahora bien, el nivel de la calidad de vida de los habitantes de una determinada región, estará a su vez en función de los distintos componentes del sistema total. Por tanto, dependerá de:

  1. La calidad de los recursos naturales del área en estudio. Se puede presuponer que en aquellos lugares donde los recursos naturales son ricos, la población tendrá facilidades para obtener productos de los mismos.

    Sin embargo, no siempre puede suceder que, siendo un área rica en recursos naturales, la población automáticamente disfrute de una alta calidad de vida. Existe una serie de condicionantes técnico-productivos y sociales que influyen en la posibilidad de que un rico recurso natural, repercuta de manera positiva o no en el nivel de vida de los habitantes del lugar. Es decir, es la calidad de la tecnología y la forma en que los hombres se organizan para hacer uso de un recurso natural, lo que finalmente determina que dicho recurso sea o no permanentemente beneficioso para el conjunto de la población.

    De otra parte, hay que tener también en cuenta que en los lugares donde los recursos naturales no son óptimos para una fácil utilización por el hombre, éste puede convertirlos en productivos a través de eficientes tecnologías adecuadas al medio. Por ejemplo, hacer cultivable un área desértica mediante técnicas de irrigación apropiadas a la escasez de recursos hídricos, o recuperar suelos erosionados mediante técnicas de andenerías.

  2. De ahí que la técnica productiva que la población utiliza para aprovechar sus recursos naturales, sea un factor muy importante para garantizar una permanente fuente de riqueza. Especialmente, si se trata de recursos renovables.

    Al respecto, hay que tener en cuenta que la tecnología moderna ha avanzado mucho en los últimos decenios en facilitar la extracción de recursos mediante maquinarias que obtienen enormes volúmenes de riquezas naturales a costos cada vez menores (especialmente riquezas forestales, pesquerías, mineras y energéticas) pero que a su vez arrasan tanto con el recurso mismo como con el medio ambiente circundante. De manera que transcurridos algunos pocos años y agotadas las posibilidades de extracción, donde antes había un emporio de riqueza natural tiende a quedar un desierto incapaz de sostener a la población humana del lugar.

    Se puede afirmar asimismo que hoy en día predominan técnicas productivas que son altamente contaminantes del medio ambiente humano y natural. Se trata especialmente de empresas dedicadas a la transformación de minerales y a la producción de sustancias químicas de diversa índole. Por eso, es frecuente leer en los periódicos noticias de, por ejemplo, como humos expedidos por plantas metalúrgicas causan enormes daños a los suelos agrícolas y a la vegetación circundante en varios kilómetros a la redonda. O de residuos químicos que desaguando en ríos y/o mares exterminan la fauna existente que a su vez es aprovechada como recurso alimenticio por el hombre. O gases tóxicos que envenenan a poblaciones humanas y de animales, causando cientos y hasta miles de víctimas, tal como sucedió a mediados de la década del ochenta del siglo pasado en una planta de la Empresa Unión Carbide en Bhopal, India. Y años más tarde, con el escape de radicación nuclear en una planta de energía atómica en Kiev, URSS.

    En consecuencia, se hace necesario el desarrollo de técnicas de producción cuyo impacto ambiental no sea perjudicial al medio humano y natural y que, por tanto, no atenten contra el bienestar de la población.

  3. La forma en que dentro de una determinada zona o región está normado el acceso a la utilización y aprovechamiento de los recursos naturales, repercute también en el nivel de vida.

    El bienestar de la población no sólo depende de la riqueza de los recursos naturales sobre la que se asienta y de las posibilidades tecnológicas para explotarla de manera eficiente. Tan importante como los aspectos anteriores, es el control legal o factual que la población tiene sobre la utilización de los recursos naturales.

    Así, no será lo mismo que el 80 por ciento de los recursos estén bajo propiedad de sólo un 20 por ciento de la población, a que el 80 por ciento de los recursos estén en propiedad de una porción equivalente de la población. En el primer caso, el monopolio de los recursos sólo favorece a una pequeña parte de la población, que maneja a su antojo la explotación de los mismos, dejando de lado el interés o la opinión de la gran mayoría que, viviendo dentro de la misma área geográfica, no tiene capacidad de decisión sobre la utilización de los recursos por no ser propietarios de ellos.

    En cambio, si la propiedad o uso de los recursos naturales fuera distribuido de manera proporcional entre el conjunto de la población, el manejo de los mismos sería más racional, ya que estaría de por medio el interés del conjunto y no sólo de un 20 por ciento de los pobladores.

    Pero además, y dependiendo de la forma de propiedad sobre los recursos naturales (monopolio privado, propiedad asociativa, pequeña y mediana propiedad) está la distribución de los bienes obtenidos de la explotación de los recursos. Si existe monopolio privado, la mayor parte de los bienes se concentrará en manos de los pocos propietarios que serán a la vez los que disfruten de una alta calidad de vida. En cambio, los no propietarios, al tener que trabajar para los primeros, o simplemente no poder trabajar, les corresponderá una distribución menor de los bienes obtenidos por la explotación de los recursos naturales. En este sentido, su calidad de vida dejará mucho que desear.

  4. La evolución demográfica, es también un factor que puede influir en la calidad de vida. Cuando la presión demográfica sobre un área de limitados recursos es muy fuerte, habrá una tendencia a la sobreutilización o depredación del recurso natural (sea agua, suelo, bosque o minerales). En consecuencia, los bienes que se pueden obtener de los recursos serán deficitarios en relación a las necesidades del conjunto de la población.

Por otra parte, un exceso de población repercute también en la utilización de los espacios. Terrenos que en muchos casos pueden ser aptos para la agricultura, se destinan a la construcción de viviendas, lo cual reduce las posibilidades de obtener mayor cantidad de alimentos u otros productos agrícolas de importancia. En otros casos, la sobrecarga acarrea una parcelación exagerada de los terrenos, originando una estructura minifundista en la tenencia y explotación agrícola y, por consiguiente, en el nivel de ingresos de la población.

Pero no sólo el exceso de población es perjudicial con relación a los recursos naturales, y por ende, sobre la calidad de vida. También la escasez de población en especial si es de edad joven o en edad de trabajo, es negativa puesto que plantea el problema de la falta de mano de obra capaz de hacer producir los recursos naturales. Asimismo, un déficit de población joven, sobre todo en la edad reproductiva, afecta de manera regresiva la pirámide de edades ya que desciende la tasa de fecundidad, conduciendo paulatinamente hacia un envejecimiento de la población. Y por consiguiente, a un desequilibrio en la relación hombre/recursos naturales, que implicará menos producción y menores niveles de calidad de vida.

En resumen, si tenemos en cuenta que nuestro objetivo principal en las acciones de desarrollo es lograr que la población obtenga (o también que mantenga), niveles de calidad de vida que consideremos buenos, se hace necesario, al momento de hacer los diagnósticos y precisar los planes de desarrollo, tener una visión de conjunto de todos los factores o subsistemas que participan e interactúan en el alcance de determinados niveles de vida de la población.

Sólo así habremos superado el enfoque unilateral, que conduce muchas veces a políticas de desarrollo erróneas e incompletas.

Etapas del Diagnóstico Integral

El objetivo general y los objetivos específicos.

Cuando el investigador se plantea un tema de estudio, en primer lugar, debe esclarecerse a sí mismo qué desea obtener con ese trabajo. Es decir, cual es el objetivo u objetivos a los que desea llegar con su investigación.

Generalmente, en un estudio relacionado con la temática del Desarrollo Rural, el objetivo más general que se suele considerar es el referente a "lograr el bienestar de la población", o también, "mejorar la calidad de vida del campesino". En buena cuenta, las acciones tendientes a lograr ese objetivo tan amplio pueden ser múltiples, de la misma manera en que múltiples son las necesidades del habitante pobre del área rural.

En la búsqueda de mejorar las condiciones de vida del poblador del campo, es necesario diferenciar entre aquellas acciones que son simple paliativos de la pobreza y que momentáneamente cumplirán el objetivo de mejorar la calidad de vida, como son por ejemplo los programas de ayuda alimentaria o entrega de vestimenta, etc.; de aquellas otras acciones que, actuando sobre las causas que originan el estado de pobreza, ofrecen alternativas de cambios productivos en la vida rural y aperturan el camino hacia un auténtico desarrollo en base a acciones conscientes y precisas por parte de la población.

Pero para llegar a definir objetivos más específicos y que el cumplimiento de los mismos signifiquen realmente la vía de solución a los problemas del subdesarrollo de una determinada zona, hay que descubrir a través de una labor de diagnóstico e investigación, cuales son los factores causales de esa situación (ver esquema 2), pues como hemos señalado en un acápite anterior, el bienestar de la población está en función de la calidad de los recursos naturales, de las técnicas productivas, las forma jurídicas de propiedad y distribución de los recursos naturales, y también del nivel de presión demográfica sobre los recursos productivos.

En consecuencia, será alrededor del estudio de las distintas variables que caracterizan a esos factores, que se deben buscar las raíces de la pobreza. Una vez detectados esos factores, corresponde proponer objetivos específicos y metas de desarrollo a cumplir para superar el estado de atraso y miseria.

ESQUEMA 2

ETAPAS DE UN PLAN INTEGRAL PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE

1. Delimitación del

área de trabajo según:

2.Inventario y

Diagnóstico

3. Definición de Objetivos,

identificación y ejecución

de Proyectos

4. Evaluación de resultados

y retroalimentación

Criterios económicos Recursos Naturales Evaluación de impacto social Elaboración indicadores
Criterios Históricos Recursos Humanos Evaluación de impacto ambiental Selección de la muestra
Criterios geográficos Rec.Técnic.Productivos Acciones sobre RR.NN. Recolección información
Criterios político administ. Rec. Jurídicos-Normativos Acciones sobre RR.HH. Análisis de resultados
  Identificación de problemas Acciones sobre RR.TT.PP. Retroalimentación
  Hipótesis causa-efecto Acciones sobre RR.JJ.NN.  

La Delimitación del Área de Trabajo

A la mente humana, a pesar de su actual desarrollo intelectual, no les es posible captar en su total complejidad, la realidad del mundo físico y social. Se necesita por ello delimitar los espacios geográficos o económico sociales que se van a tomar como objeto de estudio para, con la ayuda de una metodología de análisis y técnicas de acopio y tratamiento de la información apropiada a la naturaleza del objeto de estudio, poder profundizar en el conocimiento de esa realidad y explicar su funcionamiento.

En el caso del estudio integral de un territorio con fines de Planificación, necesariamente, si es que se quiere tener un orden en el método de trabajo y de análisis, hay que definir previamente los límites naturales o socioeconómicos de ese objeto a estudiar. Y la delimitación de una unidad de análisis en el espacio, puede hacerse en base a un criterio preponderante, o combinando varios criterios. Estos pueden ser los siguientes:

  1. Criterios económicos: se puede tomar como unidad de análisis la realidad de un espacio geográfico y sociocultural delimitado por la regularidad y solidez de sus flujos económicos. Es decir, existe una fuerte integración de la población en base a compartir un amplio mercado de oferta y demanda de bienes. Esa interdependencia de intereses económicos entre los habitantes de un espacio geográfico -que puede ser una zona muy localizada o un espacio mayor, por ejemplo, una región- les da una identidad que repercute en intereses comunes. Cuando se produce esta situación, la población se protege creando sus propias normas e instituciones sociales que tienden a garantizar la perpetuidad del sistema económico que les permite sobrevivir. La legislación cumple esa función.

    Conviene señalar que los espacios de integración económica no coinciden necesariamente con las unidades de integración geográfica o natural, como pueden ser por ejemplo, las cuencas. En las sociedades modernas donde la industria y el comercio se han desarrollado intensamente hasta adueñarse de la vida social, los circuitos mercantiles unifican económicamente regiones con características físicas muy distintas, pero que por sus necesarios intercambios de productos, se complementan.

    En síntesis, una zona con una población integrada a través de un consistente mercado interior, puede constituir un modelo de la unidad de análisis sobre el cual será factible diseñar planes de desarrollo a mediano y largo plazo, puesto que la población en conjunto sería copartícipe de las acciones y metas a lograr.

  2. Criterios histórico-culturales: también puede servir como modelo de análisis territorial un espacio caracterizado por la ocupación de una población cohesionada en base a lazos histórico étnico –culturales, que se manifiestan particularmente en la identidad racial y de lengua. Estos aspectos han sido hasta no hace mucho tiempo muy poco considerados en los planes de desarrollo que se han elaborado con una concepción tecnicista o productivista, ignorando las diferentes lógicas de raciocinio entre culturas tributarias de un régimen capitalista e industrial, de aquellas que no lo son. Esta incomprensión ha traído como consecuencia el fracaso de una gran cantidad de proyectos de desarrollo que trataron de imponer de manera vertical la adopción de nuevas técnicas de producción, que chocaban frontalmente contra determinadas costumbres y creencias fuertemente enraizadas entre la población.

Las identidades étnico-culturales tienden a coincidir con la ocupación y control de determinados espacios naturales en los que han desenvueltos sus vidas generación tras generación. Ellos conocen muy bien las características geográficas, climáticas y productivas de los territorios que ocupan. De ahí que cualquier estudio sobre esa realidad debe empezar por recoger los aportes que dichas culturas pueden ofrecer respecto al conocimiento o dominio de su medio ambiente.

Por último, hay que resaltar lo perjudicial que puede resultar en una estrategia de desarrollo, el pretender dividir artificialmente por razones administrativas o de interés político, territorios ocupados por nacionalidades étnicas de ancestrales costumbres adaptadas a un particular modo de vida y de control de los recursos. No pocas guerras o actos de rebelión masiva se han producido a lo largo de la historia mundial por ignorar esa realidad.

c. Criterios geográficos: la unidad de análisis más destacadas entre las de origen geográfico es la cuenca. Ella está conformada por un sistema de ríos o cursos de agua que desembocan en un caudal principal, que va a desaguar al mar. Lo característico de estos cursos integrados de agua es que en sus márgenes y áreas próximas se forman valles aptos para la agricultura y/o ganadería que posibilitan asentamientos humanos importantes que viven de los productos que obtienen de las fértiles tierras de los valles.

Los asentamientos humanos en las áreas próximas a las cuencas constituyen posiblemente la forma más antigua de organización social estable, ya que la cercanía a un curso de agua garantiza el abastecimiento tanto para las necesidades domésticas y humanas, como para el riego agrícola y dar bebida al ganado.

Sin embargo, conforme el hombre ha ido progresando en su técnica explotando y transformando una serie de recursos naturales como son minerales y petróleo, que no necesariamente están próximos a una cuenca, se las han ingeniado para trasladar el agua o extraerlas del subsuelo hacia los centros de producción y satisfacer la demanda del líquido elemento. Ha roto de esa manera la dependencia absoluta de los cursos de agua, característica de las sociedades agrícolas precapitalistas. Y dentro de ese amplio dominio de espacios con recursos agrícolas, mineros, energéticos e industriales, el hombre moderno ha trascendido los límites de ocupación que le imponían las cuencas, integrándolas en un sistema económico-productivo más amplio y diverso.

Pero la cuenca en la moderna sociedad capitalista ha tomado una importancia adicional a las que ya hemos mencionado. Y es que se ha convertido también en una importantísima fuente de energía a través de centrales hidroeléctricas. La energía producida, alimenta ciudades industriales ubicadas en lugares muchas veces distantes entre sí. De esta manera, el buen manejo de una cuenca, debe ser garantía tanto para una adecuada producción agrícola, como para el abastecimiento de agua para uso doméstico de la población humana y animal y también productora de abundante energía eléctrica. Por consiguiente, impulsora de ciudades industrializadas.

Todas estas posibilidades de desarrollo que ofrece una cuenca justifica su tratamiento como unidad de análisis, sobre la que es posible implementar planes de desarrollo, sea del ámbito eminentemente rural, o más ampliamente, de carácter territorial urbano-rural.

Definida la cuenca como unidad de análisis y planificación debe tenerse especial cuidado en que el desarrollo agrícola e industrial no dañe o contamine la calidad de recurso agua, tal como sucede en muchas ciudades del mundo que han convertido los cursos de agua en desagües de distinta naturaleza o en aguas inútiles para contener formas de vida animal. Asimismo, debe cuidarse de evitar deforestar las márgenes de los cauces, ya que ello trae graves consecuencias de erosión que puede derivar en accidente geográficos muy lamentables como serían derrumben e inundaciones.

  1. Criterios políticos-administrativas: generalmente, y con mayor énfasis en países como el Perú, la división del territorio en departamentos, provincias e incluso distritos, se ha hecho más con un sentido de interés político o de manejo administrativo, antes que sustentar esas divisiones en razones más profundas, como podrían ser unidades étnicas, económicas o geográficas. En realidad, la división administrativa de un país o región debe ser posterior a la identificación del área como un espacio integrado, a la que se busca incorporar al Estado Nacional dentro de un esquema de administración a la vez descentralizado y funcional. Sólo así, los planes y objetivos que se definan para mejorar la calidad de vida en esas áreas pueden trascender en el interés de la población y tener garantía de éxito. No pueden considerarse, por ejemplo, como una unidad de desarrollo, dos zonas cuyas poblaciones tienen lenguas distintas o que sus productos no sean intercambiables o que geográficamente tengan problemas de comunicación. Establecer una sola administración de gobierno para dos sociedades que son diferentes, acarreará sin duda fuertes tensiones sociales.

En conclusión, una adecuada delimitación del área a estudiar con fines de planificación, debe hacerse en función a una o más característica de identidad físico-geográfico, étnico-histórico o socio-económico de la población que será objeto de nuestra atención. El saber identificar esa unidad de análisis constituye un factor clave para el trabajo posterior, ya que permitirá estudiar a la misma como un sistema al que hay que desagregar en sus distintos componentes e interrelaciones, para hallar las posibles contradicciones o cuellos de botella que internamente frenan su desarrollo.

Inventario y Diagnóstico Integral

El diagnóstico integral constituye el procedimiento de ordenación y sistematización de toda la información necesaria para lograr el conocimiento más aproximado y posible de una realidad físico –social, a la que previamente hemos delimitado como unidad de análisis o estudio. En sus conclusiones, el diagnóstico debe ser capaz de identificar los principales problemas de una región y de las causas que lo originan.

Para lograr ese objetivo, el diagnóstico debe incluir cuatro etapas:

  1. Etapa de inventario de los recursos según subsistemas.
  2. Evaluación de la calidad de los diferentes recursos del área en estudio.
  3. Planteamiento de hipótesis sobre las posibles causas de los principales problemas detectados y contrastación de esas hipótesis.
  4. Redacción de las conclusiones del diagnostico, especificando en cuál o cuáles de los subsistemas radican las causas que ocasionan los cuellos de botella que afectan el conjunto del sistema.

El inventario de recursos

Por su carácter integral, el diagnóstico debe hacer acopio y tratamiento de información de cada uno de los cuatro subsistemas en que hemos dividido la realidad a estudiar (ver esquema 1). El acopio de esa información debe realizarse de manera ordenada y previa identificación de las variables relevantes de cada subsistema.

El procedimiento de ordenación y sistematización se realiza a través de un inventario de los recursos correspondientes a los distintos subsistemas. Si bien el tipo y número de variables pueden variar según la realidad a estudiar, proponemos a manera de orientación el siguiente contenido.

Las variables sobre las que se debe recoger información son:

  1. Sustrato geológico del terreno
  2. Suelos ((se hace la clasificación y mapa respectivo)
  3. Tipos de vegetación natural y tipos de cultivo (mapas respectivos)
  4. Niveles de pendientes y topografía del suelo.
  5. Recursos hídricos (mapa de la cuenca y balance hídrico; utilización de las aguas)
  6. Balance de las horas de sol por estación y día.
  7. Problemas medio ambientales (erosión, contaminación, desertización)
  8. Fenómeno meteorológicos relevantes (inundaciones, granizadas, heladas, etc.) y frecuencia de los mismos
  9. Fauna salvaje y fauna domesticada.

Las variables sobre las que se debe recoger información son:

  1. Tasa de crecimiento o decrecimiento poblacional .
  2. Pirámide de edades según sexo
  3. Tasa de natalidad, fecundidad y mortalidad
  4. Índice de migración
  5. Índice de envejecimiento e índice de juventud
  6. Tasa de dependencia
  7. Población económicamente activa por sectores productivos
  8. Distribución de la población en el espacio geográfico según tipo de asentamientos humanos.
  9. Calidad de vida de la población; ingresos, empleo, alimentación, vivienda, salud, educación, comunicación, recreación.

Las variables sobre las que se debe recoger información son:

  1. Número y tamaño de las unidades productivas según sectores económicos: agricultura, minería, industria, servicio, otros.
  2. Tipo de tecnología de producción en los distintos sectores económicos; tradicional, intermedia, moderna.
  3. Infraestructura vial
  4. Rentabilidad productiva
  5. Identificación de mercados para los productos locales.

Las variables sobre las que se debe recoger información son:

  1. Marco jurídico y normativo.Normas y costumbres de la población.
  2. Formas de propiedad de los bienes de producción: privada, cooperativa, comunal.
  3. Formas de representatividad política, institucional y gremial
  4. Grupos de influencia política y de poder económico.
  5. Identificación de posibles conflictos sociales y naturaleza de los mismos.

Este conjunto de variables que proponemos para cada uno de los subsistemas, debe operacionalizarse en sus respectivos indicadores, de manera que faciliten su medición cuantitativa para calificar el estado de satisfacción o deficiencia en que se encuentran.

Evaluación de la calidad de los recursos

Una vez hecho el inventario de recursos, es necesario evaluar su calidad en base a una clasificación elaborada para tal efecto, y que nos permita asegurar si los diversos recursos son, por ejemplo, "buenos", "regulares" o "malos". Asimismo, respecto a las relaciones socio-políticas, hacer una evaluación de sus diversos componentes, que nos permitan caracterizar si es que en la población existe una vida social democrática y equitativa. O si por el contrario, hay un tejido social muy estratificado sustentado en relaciones políticas verticales o autoritarias con una injusta distribución de los recursos naturales y de los bienes. En el primer caso, posiblemente estemos ante una sociedad baja en tensiones sociales. En el segundo caso, es posible que se trate de una sociedad conflictiva, y en consecuencia con dificultades para la participación plena y entusiasta de la población en acciones de desarrollo.

La evaluación de los distintos recursos nos permitirá tener una primera e importante aproximación del subsistema o subsistemas donde se producen los cuellos de botella que imposibilitan o frenan un satisfactorio desarrollo del área. A manera de ejemplo, mencionaremos algunos posibles problemas que podrían darse en los correspondientes subsistemas:

A. Problemas originado en el subsistema Recursos Naturales

  1. Escasez del recurso suelo apto para la agricultura; o también, presencia de problemas de calidad del suelo, como exceso de arena, agua, salitre, etc.
  2. Geografía muy accidentada o con débil sustrato geológico.
  3. Terrenos erosionables, deforestación.
  4. Condiciones climatológicas adversas; heladas, exceso de lluvia, huaycos, sequías.
  5. Carencia de recursos hídricos para irrigación de tierras, desertización.

B. Problemas originados en el subsistema Recursos Humanos:

  1. Escasez de mano de obra.
  2. Envejecimiento de la población.
  3. Excesiva concentración poblacional o desigual ocupación del espacio.
  4. Alta tasa de crecimiento poblacional y excesiva presión demográfica sobre los recursos naturales y productivos.
  5. Alta tasa de emigración.
  6. Problemas de enfermedades endémicas y/o nutrición.
  7. Carencia de centros educativos y/o de capacitación.
  8. Mano de obra poco calificada.
  9. Bajo nivel de ingresos.

C. Problemas originados en el Subsistema recursos técnicos-productivos.

  1. Uso de tecnologías de bajo rendimiento que hacen de los productos obtenidos en la zona, poco competitivos, en comparación a los que se obtienen en otras regiones.
  2. Carencia de mercados que demanden productos ofertados en el área de estudio.
  3. Poca diversidad en la estructura productiva.
  4. Relaciones de intercambio desigual con productos provenientes de otras zonas.
  5. Flujo de excedentes económicos que van hacia el exterior en lugar de reinvertirse en la región.
  6. Créditos financieros poco ventajosos o ausencia de los mismos.
  7. Ausencia de adecuados canales de comercialización.

D. Problemas originados en el subsistema de recursos jurídico normativo y de relaciones socio-políticas.

  1. Concentración monopólica de la tierra o de otros recursos naturales. O en su defecto, excesiva parcelación y amplio minifundismo.
  2. Formas precapitalistas en la explotación de la tierra y en las obligaciones sociales y económicas.
  3. Marco jurídico que no favorece la modernización de la producción y la inversión. Creencias o hábitos productivos de origen tradicional, que impiden la explotación de recursos naturales que beneficiarían a la población aumentando sus ingresos.
  4. Ausencia de participación democrática de la población en la resolución de problemas que afectan al conjunto.
  5. Excesivo apego a la tradición que se traduce en resistencia a los cambios tecnológicos.
  6. Poco roce o contacto de la población con habitantes de regiones más desarrolladas; lo cual alimenta tendencias etnocentristas.

Planteamiento de hipótesis.

Haber detectado uno o varios problemas en los subsistemas, no significa que sepamos automáticamente cual es la causa que origina la existencia de los mismos. Esto hace necesario que tengamos que elaborar un conjunto de hipótesis sobre las posibles variables causales que originarían los cuellos de botella. Llegados a este nivel del diagnóstico, significa que hemos pasado del nivel descriptivo a otro más profundo y científico que es el nivel analítico. Es decir, conocida una realidad en sus diversas variables o componentes, se trata de establecer la importancia que tiene cada una de las variables dentro del conjunto y de cómo, cada una de ellas, influye o es influencia a su vez por los otros componentes del Sistema.

La demostración de una hipótesis puede ser posible a través de diversas metodologías según la naturaleza del objeto a estudiar y con el auxilio de técnicas de tratamiento de la información, especialmente de tipo matemático y estadístico, y por supuesto, recurriendo a las evidencias de la historia, a la experimentación y a la observación.

En la demostración de la hipótesis hay dos niveles. Uno, que se da en el plano lógico-analítico, a través de la construcción de modelos abstractos que buscan explicar los procesos sociales y naturales. Para lograrlo, se hace un estudio sistemático de variables, las cuales relacionadas bajo determinadas circunstancias, tienden a producir determinados comportamientos y que, según el caso, pueden ser calificados de positivos o negativos. Cuando se trata de esto último, estamos ante la presencia de un obstáculo sobre el que debemos actuar si es que queremos superarlo. Para lo cual se debe trabajar sobre las variables causales del problema.

Sin embargo, la demostración en el nivel lógico analítico se ubica en el plano de la abstracción antes que en el de lo concreto, por lo que siempre existe un margen de posibilidades de que el modelo demostrativo no corresponda con la vida real. Esto significa que la demostración más válida es aquella que se contrasta directamente con la vida misma. En buena cuenta, así como en el diagnóstico médico no se sabe definitivamente sobre la causa que origina una determinada enfermedad hasta que la medicina o cirugía aplicada al supuesto foco infeccioso u órgano enfermo repercuta en una efectiva mejoría en la salud del paciente, en la vida del mundo social y natural, la verdad de una hipótesis sólo queda demostrada cuando al actuarse sobre las posibles variables causantes de un "x" problema, obtenemos mejorías en las variables identificadas como dependientes y con problemas.

En consecuencia, el nivel lógico analítico sólo constituye un importante momento de acercamiento a la demostración de una hipótesis. El nivel más profundo lo da la actuación en la misma vida real, al aplicarse acciones o medidas correctoras sobre las variables consideradas causales de un cuello de botella, con el fin de obtener resultados de "mejoría" en las variables dependientes. Sobre esto, volveremos en el ítem 4.

Hay que destacar que un procedimiento muy importante para probar la consistencia de las hipótesis, es la consulta a los pobladores del lugar acerca de su opinión sobre los problemas observados y la explicación que ellos tienen de sus posibles orígenes o causa. De esta manera, y cuando las opiniones de los lugareños no obedezcan a criterios subjetivos de tipo supersticioso o religioso, se pueden incorporar valiosos elementos explicativos y de juicio sobre el acontecer de determinados fenómenos sociales y naturales

Las conclusiones

Cuando el equipo investigador ha llegado al convencimiento de que su modelo explicativo del funcionamiento del sistema analizado permite identificar las variables causales de los problemas detectados, se pasa a la redacción de las conclusiones. Estas deben ser, por un lado, una adecuada síntesis del funcionamiento integral de la realidad diagnosticada. Y por otra parte, deben exponer con claridad y consistencia de argumentos, las posibles causas de los problemas encontrados.

Concluida esta labor, se puede ya pasar a la definición de objetivos y metas específicas de desarrollo, las que a su vez se traducirán en un conjunto de acciones que actuarán sobre las variables causales de los problemas encontrados, tal como se precisa en la argumentación de las hipótesis.

La Definición de Objetivos y Metas de Desarrollo

Debido a la complejidad del modelo de análisis holístico o integral, la cantidad de problemas detectados a lo largo del diagnóstico pueden ser muchos. Sin embargo en un primer momento a nosotros sólo nos interesarán aquellos que por su magnitud o relevancia, constituyen importantes trabas para el desarrollo integral de la zona de trabajo. Esto significa que se hace necesario priorizar determinados objetivos principales sobre otros que podemos considerar secundarios.

Definir un objetivo requiere previamente hacerse la idea de lo que se quiere lograr como mejora dentro del sistema estudiado, una vez que la tarea del diagnóstico ha detectado la presencia de deficiencias o carencias, que a su vez repercuten de manera directa o indirecta ya sea dentro del subsistema al que pertenece la variable o en cualquiera de los otros subsistemas.

Hay que tener en cuenta que en un trabajo integral, se actúa en forma paralela en los diferentes subsistemas, de manera que los resultados a su vez sean integrales afectando de manera positiva al conjunto del sistema. Por ejemplo, en una región donde la excesiva concentración de la propiedad agraria en forma improductiva impide el acceso de miles de trabajadores a laborar libremente la tierra para ganarse la vida, plantea como objetivo específico la redistribución de la gran propiedad agraria, actuación que se cumpliría dentro del subsistema de relaciones socio-políticas. Sin embargo, el objetivo de redistribución se acompaña generalmente de otro que es el de mejorar los niveles de producción agrícola, para que el agricultor obtenga así más productos que ofertar a más bajos costos y mejorar sus ingresos. Para que suceda esto, hay que determinar a su vez acciones específicas en el subsistema de recursos técnico-productivos, que implicaría acciones de asistencia técnica y crediticias y de mejora de precios.

Como es de suponer, cada objetivo para llegarse a concretizar, requiere de proyectos y acciones determinadas que afectarán a aquellas partes o variables del subsistema que deseamos que sean modificados o mejorados, con miras a que a su vez repercutan de manera positiva sobre otras variables a las que pueden ejercer influencia, según el racionamiento lógico de las hipótesis planteadas. Lo aconsejable y necesario cuando se está frente a situaciones donde los impactos van a generar cambios en los subsistemas, es realizar estudios de impacto social y ambiental. De esta manera se podrá saber en qué medida cambios en el subsistema natural o en los recursos técnico productivos, van a generar cambios no deseables en el subsistema social al cual pertenecen los recursos humanos. O también en sentido inverso, si cambios sociales y tecnológicos importantes van a generar impactos no deseados en el medio ambiente natural.

Finalmente, el cumplimiento de las metas permite también medir el alcance de los resultados esperados en función a los objetivos previstos. A manera de ejemplo, podemos sostener que mediante la meta de sembrar cinco mil plantones en una ladera, se espera contener anualmente la erosión de mil toneladas de tierra fértil por año. Lo que a su vez, tendrá impactos positivos a más largo plazo sobre la producción, el nivel de ingresos y calidad de vida .

La Evaluación de Resultados

Ya hemos señalado que la mejor manera de comprobar si nuestras hipótesis son válidas, es en la práctica misma. Es decir, que los objetivos y acciones a cumplir correspondan efectivamente a la lógica de funcionamiento del sistema, produciéndose modificaciones propias de una estrategia de desarrollo que redunde finalmente en una mejora de la calidad de vida de la población. Sin embargo, la ejecución de un proyecto integral, que en sí es complejo y que muchas veces dura varios años, requiere de un seguimiento permanente de las acciones y metas que se han planificado cumplir para que de esta manera se evite la falta de cumplimiento de objetivos, ya no porque el diagnóstico pueda estar errado, sino más bien porque la aplicación de las "medicinas" (entiéndase acciones) no se hacen con la intensidad ni en el momento necesario.

Por este motivo, tan pronto se inicien las acciones del proyecto de desarrollo, deberá también tenerse establecido en qué periodo del mismo se van a realizar evaluaciones de las metas a cumplir y del procedimiento técnico que se va a emplear en dicha labor. Los resultados obtenidos, permitirán hacer las correcciones que se consideren convenientes sobre la marcha, garantizando que al final se cumplan los objetivos. Si esto no sucede a pesar de la buena ejecución del proyecto, será porque probablemente el diagnóstico estuvo errado y en consecuencia, se aplicaron medidas que no incidieron directamente sobre los factores causales de los cuellos de botella.

En cuanto a las metodologías de evaluación, éstas variarán según la naturaleza del proyecto, el tipo de acciones, los beneficios esperados y la duración del mismo. Pero en todos los proyectos habrá que evaluar, de acuerdo al cronograma de metas:

Generalmente, las evaluaciones respectivas se facilitan con la selección de determinadas variables o indicadores que permiten calificar o valorar lo que se ha hecho, a través de una tabla en la que se van precisando, según metas programadas, los avances obtenidos en función a las expectativas que se ha trazado el equipo de trabajo o la misma población beneficiaria del proyecto.

Lo más recomendable, es que las evaluaciones sean producto de una discusión en equipo donde se expliciten todos los hechos positivos y negativos que han girado alrededor de la ejecución de las acciones, lo cual debe quedar registrado en los documentos de evaluación respectivos. En cuanto a la calificación de los resultados obtenidos, debe efectuarse comparándolo con el valor esperado en la meta respectiva.

Tanto las acciones como los objetivos esperados, pueden evaluarse siguiendo un mismo modelo de tabla de seguimiento. En la misma, los valores esperados y los valores realmente obtenidos deberán ser posibles de medir en términos cuantitativos. Y en cuanto a la medición de la calidad de las acciones, estas deberán hacerse en términos cualitativos.

ESQUEMA 3

TABLA DE SEGUIMIENTO DE OBJETIVOS Y RESULTADOS

Objetivos/

Resultados

Indicadores Uni.de Med. Año Base(0) Meta Trienal Meta Año1 Meta Año 2 Meta Año 3 % metas

acumuladas

        Programado=

Ejecutado=

Programado=

Ejecutado=

Programado=

Ejecutado=

Programado=

Ejecutado=

 
                 
                 

 

Finalmente, dos recomendaciones

a. Una primera es respecto a la metodología de trabajo en equipo.

Generalmente, la debilidad de los estudios de carácter interdisciplinario, reside en la carencia de una metodología que sea precisamente "interdisciplinaria". Pero el que un determinado equipo de investigadores logre elaborar esta metodología, dependerá en gran medida del nivel de comprensión que tengan respecto de cómo interactúan las diversas variables del mundo físico y social.

De ahí que, para que el trabajo interdisciplinario tenga una coherencia sustentada en una misma matriz conceptual y metodológica, se recomienda que ella sea producto de varias sesiones del equipo, de manera que cada investigador exponga sus puntos de vista respecto de cómo sus variables de estudio se interrelacionarán con las variables de las otras disciplinas, permitiendo que al final del diagnóstico se tenga una visión que en verdad sea integral del área estudiada.

b. Una segunda recomendación, tiene que ver con la relación del equipo investigador y la población que vive en el área de trabajo.

Una pretensión academicista que es común en muchos investigadores, tiende a menospreciar los conocimientos empíricos que durante generaciones han sistematizado los pobladores del campo sobre el medio ambiente que les circunda. De manea que el habitante rural se convierte en un simple objeto de estudio, al igual que cualquier recurso natural o productivo no pensante.

Esa actitud es errónea. Mucho trabajo y tiempo es posible ahorrar en el conocimiento y explicación de problemas que ocurren en el campo si es que, en los distintos momentos de la investigación, se es receptivo a las opiniones que los lugareños tienen respecto a las causas de sus problemas. Obviamente, si bien de esto no es posible esperar una rigurosidad científica al estilo de la ciencia moderna, si pueden aperturarse muchas explicaciones válidas sobre los problemas que pueden ser objeto de nuestras preocupaciones.

De otra parte, haciendo participar a los lugareños en la investigación de las causas que originen sus problemas, se les motiva para que hagan suyas las acciones tendientes a mejorar su situación de pobreza. Tengamos en cuenta que de nada vale invertir fuertes recursos humanos y materiales en un área deprimida si es que la población beneficiaria no está convencida por su propia experiencia del trasfondo de los problemas y de la conveniencia de hacer suya las acciones de un plan de desarrollo.

Cuando la población no está convencida de la utilidad que para ella tienen los programas de acción, éstos se convierten en simples paliativos asistenciales sin mayor trascendencia para el futuro.

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